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Factores de Riesgo para el Derrame Cerebral

La evaluación del riesgo para el derrame cerebral se basa en la herencia genética, los procesos naturales y el estilo de vida. Muchos de los factores de riesgo para el derrame cerebral se pueden modificar o controlar, mientras que otros que están relacionados con la genética o con procesos naturales no se pueden cambiar.

Factores de riesgo para el derrame cerebral que pueden modificarse, tratarse o controlarse médicamente

  • La presión sanguínea alta. El factor de riesgo controlable más importante para el ataque cerebral es la presión sanguínea alta. (140/90 o más). La presión arterial alta puede dañar los vasos sanguíneos (arterias) que suministran sangre al cerebro. De acuerdo con el CDC, la reducción de la presión arterial sistólica (el número de arriba) por 12 a 13 puntos puede disminuir el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular en un 37%. 

  • La cardiopatía. La cardiopatía es el segundo factor de riesgo más importante para el derrame cerebral y la principal causa de muerte entre los supervivientes del derrame cerebral. 

  • Diabetes mellitus. La diabetes tiene tratamiento, pero tenerla incrementa el riesgo de accidente cerebrovascular. Las personas con diabetes tienen de 2 a 4 veces más el riesgo de sufrir un derrame cerebral que alguien sin diabetes. La presión arterial de las personas con diabetes debe ser 130/80 o menos, para disminuir el riesgo de accidente cerebrovascular. Hable con su médico sobre las maneras específicas para la gestión de su cuidado de salud general y la diabetes.

  • El fumar cigarrillos. Aparte de otros factores de riesgo, el tabaquismo casi duplica el riesgo de accidente cerebrovascular isquémico (obstrucción de un vaso sanguíneo que suministra sangre al cerebro). El uso de anticonceptivos orales combinado con los cigarrillos aumenta en gran medida el riesgo de derrame cerebral.

  • Los antecedentes de accidentes isquémicos transitorios (su sigla en inglés es TIA). Una persona que haya tenido uno o más TIA tiene casi 10 probabilidades más de tener un derrame cerebral que alguien de su misma edad y sexo que no los haya tenido.

  • El recuento de glóbulos rojos. Un aumento moderado en el número de glóbulos rojos hace la sangre más espesa, con lo que se forman coágulos más fácilmente, aumentando así el riesgo de derrame cerebral.

  • El colesterol y los lípidos de la sangre elevados. El colesterol y los lípidos altos aumentan el riesgo de derrame cerebral. Los niveles altos de colesterol pueden contribuir a la aterosclerosis (engrosamiento o edurecimiento de las arterias) causada por una acumulación de placa (depósitos de sustancias grasosas, colesterol, calcio). La acumulación de placa en el interior de las paredes de las arterias puede disminuir la cantidad de flujo de sangre al cerebro. Un accidente cerebrovascular ocurre cuando el suministro de sangre se interrumpe al cerebro. La aterosclerosis es una enfermedad lenta y progresiva que podría empezar incluso en la niñez.

  • La falta de ejercicio, la inactividad física. La falta de ejercicio y la inactividad física aumentan el riesgo de sufrir un derrame cerebral.

  • La obesidad. El exceso de peso aumenta el riesgo del derrame cerebral.

  • El consumo excesivo de alcohol. Más de dos bebidas al día aumentan la presión sanguínea, y las borracheras pueden llevar a un derrame cerebral.

  • El consumo de drogas (de cierto tipo). El abuso de las drogas intravenosas aumenta mucho el riesgo de derrame cerebral debido a embolias cerebrales (coágulos de sangre). El consumo de cocaína se ha relacionado estrechamente con los derrames cerebrales, los ataques al corazón y diversas complicaciones cardiovasculares. En algunos casos, incluso en personas que utilizaban la cocaína por primera vez, los ataques han sido mortales.

  • Ritmo cardíaco anormal. Se ha demostrado que diversas enfermedades cardíacas aumentan el riesgo de sufrir una apoplejía. La fibrilación auricular es el precursor cardíaco más poderoso y tratable de la apoplejía. Alrededor del 15% de los accidentes cerebrovasculares ocurren en personas con fibrilación auricular. 

  • Anomalías estructurales cardíacas. Nuevas evidencias muestran que las anomalías estructurales cardíacas, incluido el foramen ovale abierto y el defecto del tabique auricular aumentan el riesgo del accidente cerebrovascular embólico.

Factores de riesgo para el derrame cerebral que no pueden modificarse

  • La edad. Por cada década de vida después de los 55 años las posibilidades de tener un derrame cerebral son más del doble.

  • La raza. Los afroamericanos tienen mucho mayor riesgo de muerte y de discapacidad debida a un derrame cerebral que los caucásicos, en parte porque en la población afroamericana hay una incidencia mucho mayor de presión sanguínea alta.

  • El sexo. Los accidentes cerebrovasculares ocurren con más frecuencia en los hombres, pero mueren más mujeres a causa de ellos.

  • Los antecedentes de derrame cerebral previo. El riesgo de un derrame cerebral para una persona que ya haya tenido uno es muchas veces mayor que para alguien que no lo haya tenido.

  • La herencia genética. Las probabilidades de tener un derrame cerebral son mayores en las personas con antecedentes familiares de derrame cerebral.

Otros factores de riesgo para el derrame cerebral que hay que considerar

  • El lugar de residencia. Los ataques cerebrales son más frecuentes en las personas que viven en el sudeste de Estados Unidos que en otras zonas. Esto puede deberse a diferencias regionales en el estilo de vida, la raza, el consumo de cigarrillos y la dieta.

  • La temperatura, la estación del año y el clima. Las muertes por derrame cerebral ocurren con más frecuencia en los periodos de temperaturas extremas.

  • Los factores socioeconómicos. Existe evidencia de que los ataques cerebrales son más frecuentes en las personas cuyo nivel de ingresos es bajo que en las personas acomodadas.

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