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Apendicitis en niños

¿Qué es la apendicitis?

La apendicitis es la hinchazón e infección dolorosa del apéndice (una bolsa estrecha, parecida a un dedo, que se desprende del intestino grueso). Los médicos no están seguros de la función del apéndice, pero quitarlo no causa ningún daño. La apendicitis es la causa más común de cirugía de emergencia en niños.

Ilustración de la anatomía del sistema digestivo de un adulto
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¿Qué causa la apendicitis?

La apendicitis se produce cuando el apéndice se llena con mucosidad, heces o parásitos, lo que genera la hinchazón. Luego el apéndice se irrita e inflama. A medida que la hinchazón y la irritación aumentan, el suministro de sangre al apéndice se corta. Un flujo de sangre adecuado es esencial para que una parte del cuerpo siga sana. Cuando el flujo de sangre se reduce, el apéndice comienza a morir. Se produce una ruptura (o perforación) cuando se generan orificios en las paredes del apéndice que permiten el ingreso de las heces, la mucosidad y otras sustancias dentro del abdomen. Una infección dentro del abdomen, denominada peritonitis, se produce cuando el apéndice está perforado.

¿Cuáles son los factores de riesgo para la apendicitis?

La apendicitis afecta a 1 de cada 1000 personas de los Estados Unidos y es un motivo común por el que los niños necesitan una intervención quirúrgica abdominal de urgencia. La mayoría de los casos de apendicitis se producen entre los 10 y los 30 años de edad.

¿Por qué la apendicitis es una preocupación?

Un apéndice irritado puede convertirse rápidamente en un apéndice infectado y perforado, incluso en cuestión de horas. Un apéndice perforado pone en peligro la vida de la persona. Cuando el apéndice se perfora, las bacterias infectan los órganos dentro de la cavidad abdominal y se produce la peritonitis. La infección bacterial puede propagarse rápidamente y puede ser difícil de tratar si el diagnóstico se demora.

¿Cuáles son los síntomas de la apendicitis?

Los siguientes son los síntomas más comunes de la apendicitis. Sin embargo, cada niño puede experimentar los síntomas de manera diferente. Los síntomas pueden incluir los siguientes:

  • Dolor en el abdomen:

    • puede comenzar en la zona del ombligo y trasladarse al lado inferior derecho del abdomen, pero también puede originarse en el lado inferior derecho del abdomen;

    • suele aumentar en gravedad a medida que pasa el tiempo;

    • puede empeorar si se mueve, respira profundamente, toca la zona, tose o estornuda;

    • puede propagarse por el abdomen si el apéndice se perfora;

  • náuseas y vómitos;

  • falta de apetito;

  • fiebre y escalofríos;

  • cambios de comportamiento;

  • diarrea o estreñimiento.

¿Cuándo debe llamar al proveedor de atención médica de su hijo?

Debido a que un apéndice infectado puede perforarse y causar un problema que ponga en peligro la vida del niño, comuníquese con el proveedor de atención médica o diríjase a la sala de emergencias de inmediato si cree que el niño tiene apendicitis.

¿Cómo se diagnostica la apendicitis?

Además de un examen físico y de la historia médica completa, los procedimientos para el diagnóstico de la apendicitis pueden incluir:

  • Ecografía abdominal. Una técnica de diagnóstico por imagen que utiliza ondas sonoras de alta frecuencia y una computadora para generar imágenes de los vasos sanguíneos, tejidos y órganos. La ecografía se utiliza para ver el funcionamiento de los órganos internos y evaluar el flujo sanguíneo a través de varios vasos.

  • Tomografía computarizada del abdomen, con o sin contraste (también denominada TC o TAC). Es un procedimiento de diagnóstico por imágenes que utiliza una combinación de rayos X y tecnología informática para producir imágenes horizontales o axiales (a menudo denominadas "planos") del cuerpo. Una TC muestra imágenes detalladas de cualquier parte del cuerpo, como huesos, músculos, grasa y órganos. Las TC son más exactas que las radiografías comunes.

Otras pruebas pueden incluir las siguientes:

  • Exámenes de sangre. Estos exámenes evalúan la infección o determinan si hay algún problema con otros órganos abdominales, como el hígado o el páncreas.

  • Análisis de orina. Este análisis detecta una infección en los riñones o la vejiga, que puede generar síntomas similares a los de la apendicitis.

Los síntomas de la apendicitis pueden ser similares a los de otras afecciones o problemas médicos. Siempre deje que el diagnóstico lo realice su proveedor de atención médica.

Tratamiento de la apendicitis

El médico de su hijo determinará el tratamiento específico para la apendicitis en función de lo siguiente:

  • la magnitud del problema;

  • la edad, el estado general de salud y la historia clínica de su hijo;

  • la opinión del cirujano y de otros proveedores de atención médica a cargo del cuidado de su hijo;

  • la tolerancia de su hijo a determinados medicamentos, procedimientos o terapias;

  • las expectativas de la evolución de la afección;

  • su opinión o preferencia.

Debido a la posibilidad de que el apéndice se perfore y produzca una infección grave que ponga en peligro la vida del niño, los proveedores de atención médica recomendarán que se extirpe el apéndice mediante una intervención quirúrgica.

El apéndice puede ser extraído de dos modos:

  • Método abierto. Con el paciente anestesiado, se realiza una incisión en el lado inferior derecho del abdomen. El cirujano encuentra el apéndice y lo extirpa. Si el apéndice está perforado, es posible que se coloque un pequeño tubo de drenaje para eliminar pus y otros líquidos que se encuentren en el abdomen. El tubo se retirará unos días después, cuando el cirujano crea que la infección abdominal haya desaparecido.

  • Método con laparoscopía. Este procedimiento utiliza diversas incisiones pequeñas y una cámara conocida como laparoscopio para observar el interior del abdomen mientras se realiza la cirugía. Con el paciente anestesiado, el cirujano utiliza instrumentos para extirpar el apéndice que se colocan a través de incisiones pequeñas (una sola o diversas) y una cámara que se coloca a través de otra incisión. Por lo general, este método no se utiliza si el apéndice está perforado.

Ilustración de la apendicectomía con laparoscopía
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Luego de la cirugía, el niño no puede comer ni beber nada por un período de tiempo específico hasta que sane el intestino. Se administran fluidos en el torrente sanguíneo mediante pequeños tubos de plástico por vía intravenosa hasta que el niño pueda volver a ingerir líquidos. Además, por vía intravenosa, se administran antibióticos y medicamentos al niño para ayudarle a sentirse mejor. Eventualmente, el niño puede volver a tomar líquidos transparentes (agua, bebidas deportivas como Gatorade o PowerAde o jugo de manzana) y luego, gradualmente, seguir con los alimentos sólidos.

Los proveedores de atención médica pueden recomendar un tratamiento no quirúrgico para el apéndice perforado, en el caso de que haya un absceso contenido y el niño esté estable. En algunos casos, cuando el apéndice se perforó y formó un absceso localizado, el proveedor de atención médica puede recomendar que no se extirpe inmediatamente el apéndice. En cambio, el niño puede recibir tratamiento con antibióticos administrados por vía intravenosa mediante un catéter intravenoso denominado catéter central de inserción periférica ("PICC", por sus siglas en inglés) por un período de 10 a 14 días. Esto puede realizarse junto con un drenaje del absceso guiado por ultrasonido o TC. Esto permite que el proceso de infección e inflamación se solucione. Luego su hijo será sometido a una apendicectomía de intervalo electiva (planificada), de 6 a 8 semanas después.

Un niño cuyo apéndice está perforado tendrá que permanecer en el hospital más tiempo que el niño cuyo apéndice se extirpó antes de que se perforara. Algunos niños necesitarán tomar antibióticos por vía oral durante un período de tiempo especificado por el proveedor de atención médica después de ser dados de alta.

¿Qué sucede luego de que mi hijo deja el hospital?

Su proveedor de atención médica recomendará generalmente que su hijo no levante elementos pesados, no practique deportes de contacto y evite "juegos bruscos" durante varias semanas después de la operación. Si el niño aún tiene un drenaje colocado cuando es dado de alta, no debe tomar baños ni nadar hasta que se le quite el drenaje.

Es posible que su hijo deba tomar antibióticos en el hogar para ayudar a combatir la infección en el abdomen.

Se le proporcionará una receta para medicamentos contra el dolor para que su hijo los tome en su hogar, con el fin de ayudarle a sentirse cómodo. Algunos medicamentos para el dolor pueden hacer que el niño se estriña, así que pregúntele a su proveedor de atención médica o farmacéutico sobre cualquier efecto secundario que el medicamento pueda tener. Desplazarse después de la cirugía en lugar de permanecer en cama puede ayudar a evitar el estreñimiento. Tomar jugos de fruta y comer frutas, cereales y pan integrales y vegetales después de continuar con la ingesta de alimentos sólidos, también puede ayudar con el estreñimiento.

La mayoría de niños a quienes se les extirpó el apéndice no tendrán problemas de largo plazo.

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