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El sueño del lactante

¿Cuáles son las necesidades de sueño de un lactante?

Las necesidades de sueño de los bebés varían según su edad. Mientras que los recién nacidos duermen la mayor parte del tiempo, su sueño se produce en segmentos muy breves. A medida que el bebé crece, la cantidad total de sueño se reduce gradualmente, pero aumenta la duración del sueño nocturno.

Por lo general, los recién nacidos duermen alrededor de ocho a nueve horas durante el día y alrededor de ocho horas durante la noche, pero no duermen más de una a dos horas continuas. La mayoría de los bebés comienzan a dormir durante la noche (seis a ocho horas) sin despertarse alrededor de los 3 meses de edad o cuando alcanzan un peso de 12 a 13 libras (5 a 6 kilogramos). Aproximadamente dos tercios de los bebés pueden dormir durante la noche con regularidad a los 6 meses.

Bebé durmiendo recostado sobre su espalda visto de cerca

Además, los bebés tienen ciclos de sueño diferentes que los adultos. Los bebés pasan mucho menos tiempo en la fase del sueño de movimiento ocular rápido (MOR) (que es la fase en que sueñan) y los ciclos son más cortos. A continuación, se presentan los requisitos habituales de sueño nocturno y diurno para los recién nacidos hasta los 2 años:

Edad

Horas totales de sueño

Horas totales de sueño nocturno

Horas totales de sueño diurno

Recién nacidos

16 horas

8 a 9

8

1 mes

15.5 horas

8 a 9

7

3 meses

15 horas

9 a 10

4 a 5

6 meses

14 horas

10

4

9 meses

14 horas

11

3

1 año

14 horas

11

3

1.5 años

13,5 horas

11

2.5

2 años

13 horas

11

2

¿Cuáles son los signos de problemas del sueño en el bebé?

Una vez que el bebé comienza a dormir con regularidad toda la noche, los padres suelen desilusionarse cuando comienza a despertarse nuevamente durante la noche. Esto, generalmente, ocurre alrededor de los 6 meses de edad. Suele ser una parte normal del desarrollo que se denomina ansiedad por la separación, cuando el bebé no entiende que las separaciones son temporales. Los bebés también pueden comenzar a tener dificultad para dormirse a causa de la ansiedad de la separación, la sobreestimulación o el cansancio extremo.

Algunas de las respuestas comunes de los bebés que se despiertan durante la noche o tienen dificultad para dormirse pueden incluir las siguientes:

  • despertarse y llorar una o más veces a la noche después de haber dormido toda la noche;

  • llorar cuando usted deja el cuarto;

  • negarse a dormir sin uno de sus padres cerca;

  • aferrarse a uno de los padres en el momento de la separación.

Dado que los problemas del sueño también pueden ocurrir con las enfermedades, consulte con el pediatra de su bebé si comienza a tener dificultad para dormir o se mantiene despierto, en especial si es un patrón nuevo.

Signos de disposición para dormir

Puede ayudar a que su bebé se duerma si reconoce los signos de disposición para dormirse, le enseña a dormirse solo y lo consuela cuando se despierta. El bebé puede mostrar signos de estar dispuesto a dormir cuando realiza lo siguiente:

  • se frota los ojos;

  • bosteza;

  • aparta la mirada;

  • se queja.

Ayudar a su bebé a dormir

Los bebés pueden no ser capaces de establecer sus propios patrones de sueño y vigilia. Sorprendentemente, no todos los bebés saben cómo dormir o volver a dormirse si se despiertan durante la noche. Cuando es hora de dormir, muchos padres los mecen o alimentan para ayudarlos a dormir. Establecer una rutina para dormir es bueno. Sin embargo, asegúrese de que el bebé no se duerma en sus brazos. Esto puede convertirse en un patrón y su bebé puede comenzar a esperar estar en sus brazos para dormirse. Cuando su bebé se despierte durante un ciclo de sueño, no podrá volver a dormirse solo.

Los bebés que se sienten seguros pueden manejar mejor las separaciones, especialmente durante la noche. Abrazar y consolar a su bebé durante el día puede ayudarlo a sentirse más seguro. Otras formas de ayudarlo a aprender a dormir pueden ser las siguientes:

  • que duerma algunas siestas durante el día según la edad del bebé;

  • evitar la estimulación y las actividades cerca de la hora de dormir;

  • establecer una rutina para irse a dormir, como un baño, lectura de libros y mecerlo;

  • reproducir música suave mientras el bebé se queda dormido;

  • introducir un objeto transicional, como una manta pequeña o un juguete blando para que el bebé pueda llevar a la cama, pero no antes de que el bebé tenga la edad suficiente (que pueda girar y sentarse) para evitar el riesgo de asfixia;

  • coloque al bebé en la cama cuando esté somnoliento, pero antes de que se duerma;

  • contenga y dele seguridad a su bebé cuando tenga miedo;

  • cuando se despierte durante la noche, contenga y dele seguridad con palmaditas y arrullos, pero evite quitarlo de la cama;

  • si el bebé llora, espere algunos minutos, luego vuelva y dele seguridad con palmaditas y arrullos. Luego, diga buenas noches y váyase (repita esto las veces que sea necesario);

  • sea coherente con la rutina y sus respuestas.

Reducción del riesgo del síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL) y otras muertes del lactante relacionadas con el sueño

A continuación, se presentan algunas recomendaciones de la Academia Estadounidense de Pediatría ("AAP", por sus siglas en inglés) para reducir el riesgo de un SMSL y otras muertes relacionadas con el sueño desde el nacimiento hasta el año:

  • Asegúrese de que su hijo esté vacunado. Un niño que está completamente vacunado puede reducir el riesgo de contraer el SMSL al 50 por ciento.

  • Amamante a su hijo. La AAP recomienda amamantar durante al menos seis meses.

  • Ubique a su hijo boca arriba para dormir. Esto puede disminuir el riesgo del SMSL, de ahogo y de aspiración. Nunca ubique a su hijo de costado o boca abajo para dormir. Si su bebé está despierto, déjelo un tiempo sobre su barriga mientras lo supervisa, para reducir las posibilidades de que se le aplane la cabeza.

  • Siempre hable con el pediatra de su bebé antes de levantar su cabeza de la cuna si se le diagnosticó reflujo gastroesofágico.

  • Ofrézcale a su bebé un chupete para dormir o hágale dormir siestas si no toma el pecho. Si toma el pecho, demore la introducción del chupete hasta que se establezca la lactancia.

  • Utilice un colchón firme (cubierto por una sábana a la medida) para prevenir espacios entre el colchón y los costados de la cuna, el corralito o el moisés. Esto puede disminuir el riesgo de asfixia, ahogamiento y SMSL.

  • Comparta su habitación en lugar de su cama con su bebé. Al ubicar al bebé en la cama con usted, aumenta el riesgo de estrangulación, ahogamiento, asfixia y SMSL. No se recomienda que los gemelos u otros hermanos compartan la cama.

  • Evite el uso de sillas para bebés, asientos de automóviles, cochecitos, mochilas para bebés o mecedoras para bebés para que duerma y para las siestas diarias. Esto puede llevar a la obstrucción de las vías respiratorias del bebé o asfixia.

  • Evite utilizar drogas ilegales y alcohol, y no fume durante el embarazo o después del parto.

  • Evite el exceso de mantas, ropa o cubrir la cara o cabeza del niño. Esto evitará el sobrecalentamiento y reducirá el riesgo de SMSL.

  • Evite utilizar ropa de cama suelta u objetos suaves (protectores para cuna, almohadas, acolchados, sábanas) en la cuna del niño o moisés para evitar asfixias, estrangulamiento, aplastamiento o un SMSL.

  • Evite usar monitores cardiorrespiratorios de uso doméstico y dispositivos comerciales (cuñas, posicionadores y colchones especiales) para ayudar a disminuir el riesgo de SMSL y otras muertes del lactante relacionadas con el sueño. Estos dispositivos nunca han demostrado reducir el riesgo de un SMSL. En casos aislados, han causado la muerte de lactantes.

  • Siempre coloque las cunas, los moisés y los corralitos en áreas libres de peligros (aquellas sin cables o alambres que cuelguen) para reducir el riesgo de estrangulamiento.

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