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El tabaquismo y las enfermedades cardiovasculares

Según la Asociación Estadounidense del Corazón ("AHA", por sus siglas en inglés), las enfermedades provocadas por el tabaquismo causan la muerte de más de 440.000 personas al año en los Estados Unidos. A pesar de las campañas en contra del tabaquismo y las advertencias médicas que se colocan, mucha gente continúa fumando o comienza a fumar cada año. Según la Sociedad Americana Contra el Cáncer, la mayor parte de los nuevos fumadores son niños y adolescentes que, en muchos casos, reemplazan a las personas que dejan de fumar o mueren prematuramente de enfermedades relacionadas al tabaquismo.

Los fumadores no solo tienen un mayor riesgo de padecer enfermedades pulmonares, como el cáncer de pulmón y el enfisema, también tienen un mayor riesgo de padecer enfermedades cardíacas, derrames cerebrales o cáncer de la cavidad oral.

Datos sobre el tabaquismo y las enfermedades cardiovasculares

  • Una de cada cinco muertes relacionadas con el tabaquismo es causada por una enfermedad cardiovascular.

  • Fumar tabaco aumenta el riesgo de padecer enfermedades de las arterias coronarias en las personas menores de 50 años.

  • Las mujeres mayores de 35 años que fuman y toman anticonceptivos orales tienen un riesgo mucho mayor de desarrollar enfermedades cardiovasculares o derrames cerebrales que las mujeres que no fuman mientras utilizan anticonceptivos orales.

  • Los fumadores de tabaco son entre dos y cuatro veces más propensos a desarrollar enfermedades de las arterias coronarias, o EAC, que los no fumadores.

  • El tabaquismo duplica el riesgo de sufrir un derrame cerebral.

  • Los fumadores de tabaco tienen diez veces más probabilidades de desarrollar enfermedad vascular periférica, o EVP.

¿De qué manera afecta el tabaquismo al sistema cardiovascular?

Con respecto a los riesgos para el sistema cardiovascular, fumar:

  • Causa un aumento inmediato y a largo plazo de la presión arterial

  • Causa un aumento inmediato y a largo plazo de la frecuencia cardíaca

  • Reduce el gasto cardíaco y la circulación coronaria

  • Reduce la cantidad de oxígeno que llega a los tejidos

  • Cambia las propiedades de los vasos y las células sanguíneas y permite que se acumulen colesterol y otras sustancias grasas

  • Contribuye a la elevación de la presión arterial y al aumento del riesgo de que se formen coágulos de sangre

  • Daña los vasos sanguíneos

  • Duplica el riesgo de infarto isquémico (disminución del flujo sanguíneo hacia el cerebro)

  • Estimula el proceso de coagulación de la sangre

Además, el tabaquismo está asociado con la depresión y la ansiedad psicológica.

¿Cuáles son los riesgos de la exposición al humo de segunda mano?

Los Centros para la Prevención y el Control de las Enfermedades ("CDC", por sus siglas en inglés) informan que alrededor de 46.000 no fumadores mueren de enfermedades de las arterias coronarias cada año a consecuencia de la exposición al humo de segunda mano. El humo de segunda mano es el humo exhalado por fumadores y el humo emitido por el extremo de un cigarrillo encendido, cigarro o pipa.

Tanto la exposición directa como la indirecta al tabaco presentan riesgos importantes para la salud de las mujeres embarazadas, los bebés y los niños pequeños. Los niños y los bebés expuestos al humo del tabaco tienen más probabilidades de experimentar infecciones en los oídos y asma, y tienen mayor riesgo de sufrir síndrome de muerte infantil súbita (SMIS) que los niños que no son expuestos.

Los siguientes son los síntomas más comunes asociados a la exposición al humo de segunda mano. Sin embargo, cada individuo puede experimentar los síntomas de manera diferente. Los síntomas pueden incluir los siguientes:

  • Irritación de los ojos, nariz y garganta

  • Tos

  • Flema excesiva (mucosidad en las vías respiratorias)

  • Molestias en el pecho debido a irritación en los pulmones

  • Dolor en el pecho, lo que puede ser síntoma enfermedad cardíaca

Los síntomas de la exposición al humo de segunda mano pueden parecerse a los de otros trastornos o problemas médicos. Siempre deje que el diagnóstico lo realice su médico.

El tabaquismo y las enfermedades cardiovasculares

El tabaquismo encabeza la lista de factores de riesgo principales de las enfermedades cardiovasculares junto con el colesterol elevado, la presión arterial alta, la falta de actividad física, la obesidad y la diabetes. De hecho, el tabaquismo está calificado como la mayor causa prevenible de muerte prematura en los Estados Unidos.

La importancia de dejar de fumar

De acuerdo con la AHA, dejar de fumar no solo reduce el riesgo de padecer enfermedades de las arterias coronarias, sino que también reduce el riesgo de repetición de infartos y de muertes por enfermedades cardíacas a la mitad. Los estudios también indican que dejar de fumar es crucial en el tratamiento de muchos factores que contribuyen a los ataques al corazón, como la aterosclerosis, la trombosis, las enfermedades de las arterias coronarias y las arritmias cardíacas.

Dejar de fumar es una tarea tanto física como mental. Mentalmente, debe estar preparado y relativamente libre de estrés. Físicamente, tiene que estar comprometido a ejercitarse a diario y a dormir lo suficiente. Las personas que tratan de dejar de fumar deben enfrentarse a dos obstáculos: la adicción física a la nicotina y el hábito. El Instituto Nacional Contra el Cáncer da los siguientes consejos para ayudar a los usuarios a abandonar el uso de productos del tabaco:

  • Piense por qué quiere dejarlo

  • Elija una época en la que no esté estresado para dejarlo

  • Pídale apoyo e incentivo a su familia, amigos y colegas

  • Comienza a realizar ejercicio o alguna actividad cada día para liberar el estrés y mejorar su salud

  • Descanse mucho

  • Mantenga una dieta balanceada

  • Únase a un programa para dejar de fumar u otro grupo de apoyo

En algunos casos, los fumadores pueden ayudarse a dejar el hábito de fumar con productos que reemplazan a la nicotina. Los productos de reemplazo de la nicotina le dan al fumador nicotina para satisfacer su ansia por esta sustancia. Sin embargo, el beneficio de los productos de reemplazo de la nicotina es la eliminación del alquitrán y los gases tóxicos que emiten los cigarrillos. Las mujeres embarazadas o que están amamantando y las personas con otras afecciones deberían consultar con su médico antes de utilizar productos de reemplazo de la nicotina. Algunos productos de reemplazo de la nicotina incluyen los siguientes:

  • Goma de mascar de nicotina. Es una goma de mascar de venta libre que libera pequeñas cantidades de nicotina para ayudar a reducir los síntomas del síndrome de abstinencia.

  • Parches de nicotina. Son parches de venta libre que se aplican una vez al día en la parte superior del cuerpo y liberan una dosis constante de nicotina para ayudar a reducir el deseo de fumar.

  • Inhalador de nicotina o aerosol nasal. Es un producto de reemplazo de nicotina de venta bajo receta para ayudar a reducir los síntomas del síndrome de abstinencia (se necesita la aprobación de un médico para su uso).

Opciones sin nicotina para dejar de fumar: bupropión y vareniclina

El Zyban (bupropión) es una alternativa sin nicotina para ayudar a la gente a dejar de fumar; está aprobado por la FDA. Se presenta en forma de píldoras para las personas que quieren dejar de fumar, el bupropión ha demostrado que altera los transmisores cerebrales del ánimo relacionados con la adicción. El bupropión debe ser recetado por un médico y puede no ser adecuado para todas las personas. Consulte a su médico para obtener más información.

El Chantix (vareniclina) también es una píldora sin nicotina que ayuda a dejar de fumar. Fue aprobado por la FDA recientemente. Su blanco son los receptores de nicotina del cerebro. La vareniclina se adhiere a los receptores e impide que la nicotina llegue a ellos, y así disminuye el deseo de nicotina. La vareniclina puede no ser adecuada para todas las personas y debería consultar a su médico por ella.

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