AriaHealth.com

1-877-808-ARIA

Fracturas

¿Qué es una fractura?

Una fractura es una ruptura parcial o total del hueso. Cuando se produce una fractura, esta se clasifica como abierta o cerrada:

  • Fractura abierta (también llamada fractura compuesta). El hueso sale y es visible a través de la piel, o una herida profunda que expone el hueso a través de la piel.

  • Fractura cerrada (también denominada fractura simple). El hueso se rompe, pero la piel permanece intacta.

Las fracturas tienen una variedad de nombres. A continuación se muestra una lista de los tipos más comunes que se pueden presentar:

  • Tallo verde. Esta es una fractura incompleta. Una porción del hueso se rompe, provocando que el otro lado se doble. Este tipo de fractura es más común en los niños.  

Dibujo de la fractura en tallo verde
Haga clic en la imagen para ampliarla

  • Transversa. La ruptura se produce en línea recta perpendicular al hueso.

Dibujo de la fractura transversa
Haga clic en la imagen para ampliarla

  • Espiral. La ruptura en espiral alrededor del hueso; frecuente en las lesiones por torsión.

Dibujo de la fractura espiral
Haga clic en la imagen para ampliarla

  • Oblicua. La ruptura es diagonal a través del hueso.

Dibujo de la fractura oblicua
Haga clic en la imagen para ampliarla

  • Compresión. El hueso se aplasta, provocando la fractura de hueso se vuelva más ancho o más plano.

Dibujo de una fractura por compresión
Haga clic en la imagen para ampliarla

  • Conminuta. La ruptura se produce en 3 o más piezas y fragmentos están presentes en el sitio de la fractura.

  • Segmentaria. El mismo hueso se fractura en dos sitios, por lo que queda un segmento "flotante".

¿Qué causa una fractura?

Las fracturas se producen cuando hay más fuerza aplicada al hueso que la que el hueso puede absorber. Las rupturas de los huesos pueden se consecuencia de caídas, traumatismos o como resultado de un golpe directo o patada al cuerpo.

¿Cuáles son los síntomas de una fractura?

A continuación, se enumeran los síntomas más comunes de una fractura. Sin embargo, cada individuo puede experimentarlos de una forma diferente. Los síntomas pueden incluir:

  • Dolor en la zona lesionada

  • Hinchazón en la zona lesionada

  • Deformación evidente de la zona lesionada

  • Dificultad para utilizar o mover la zona lesionada de una manera normal

  • Calor, moretones o enrojecimiento en la zona lesionada

Los síntomas de un hueso roto pueden parecerse a los de otras condiciones o problemas médicos. Siempre consulte a su médico para obtener un diagnóstico preciso.

¿Cómo se diagnostica una fractura?

Además de una historia médica completa (que incluye preguntar cómo se produjo la lesión) y el examen físico, los procedimientos para diagnosticar una fractura pueden incluir los siguientes:

  • Radiografías. Un examen de diagnóstico que utiliza rayos invisibles de energía electromagnética para producir imágenes de los tejidos internos, los huesos y los órganos en una placa.

  • Resonancia magnética (MRI, por su sigla en inglés). Procedimiento de diagnóstico que utiliza una combinación de imanes grandes, radiofrecuencias y una computadora para producir imágenes detalladas de los órganos y las estructuras internas del cuerpo.

  • Tomografía computarizada (también llamada escáner CT o CAT, por su sigla en inglés). Procedimiento de diagnóstico por imagen que utiliza una combinación de radiografía y tecnología informática para obtener imágenes horizontales o axiales (a menudo llamadas "cortes") del cuerpo. Una tomografía computarizada muestra imágenes detalladas de cualquier parte del cuerpo, incluyendo los huesos, los músculos, la grasa y los órganos. Las tomografías computarizadas muestran más detalles que las radiografías generales.

Tratamiento de las fracturas

El tratamiento específico de una fractura lo determinará su médico según lo siguiente:

  • Localización y tipo de fractura

  • Su edad, su estado general de salud y su historia clínica

  • La gravedad del trastorno

  • Su tolerancia a determinados medicamentos, procedimientos o terapias

  • las expectativas respecto de la evolución del trastorno

  • su opinión o preferencia

El objetivo del tratamiento es controlar el dolor, promover la curación, evitar complicaciones y restablecer el uso normal de la zona fracturada.

Una fractura abierta (una en la que el hueso sale y es visible a través de la piel, o una herida profunda que expone el hueso a través de la piel) se considera una emergencia. Busque atención médica inmediata para este tipo de fracturas.

El tratamiento puede incluir:

  • Férula o yeso. Esto inmoviliza la zona lesionada para facilitar la alineación de los huesos y la curación para proteger la zona lesionada se use o mueva.

  • Medicamentos. Se toman para controlar el dolor.

  • Tracción. La tracción es la aplicación de una fuerza para estirar ciertas partes del cuerpo en una dirección específica. Mediante poleas, cuerdas, pesas y un marco metálico puesto o en la cama. El propósito de la tracción es estirar los músculos y tendones alrededor del hueso roto para permitir los extremos del hueso se alineen y sanen.

  • Cirugía. Se puede requerir cirugía para colocar ciertos tipos de huesos en su lugar. De vez en cuando, la fijación interna (varillas de metal o clavos situados dentro del hueso) o dispositivos de fijación externa (varillas de metal o clavos situados fuera del cuerpo) se utilizan para sujetar los fragmentos de hueso en su lugar para permitir la alineación y curación.

El tabaquismo y el sistema musculoesquelético

Consumo de tabaco afecta significativa en el sistema músculoesquelético. El tabaco y la nicotina aumentan el riesgo de fracturas de huesos e interfieren con el proceso de curación, de acuerdo a un creciente cuerpo de investigación. La nicotina puede demorar la consolidación de la fractura, la eficacia del estrógeno y puede contrarrestar las propiedades antioxidantes de la vitamina C. De acuerdo con la Academia Americana de Cirujanos Ortopédicos, se revisó la investigación sobre el tema del tabaquismo y sus efectos sobre el sistema músculoesquelético. Algunos de los problemas ortopédicos causados por el tabaquismo incluyen:

  • Degeneración discal más grave

  • Aumento del riesgo de una fractura de cadera con la edad

  • Una asociación con el dolor de espalda baja

  • Ligamentos espinales debilitados

  • Reducción en la producción de las células óseas

  • Pérdida ósea más rápida en mujeres postmenopáusicas

  • Fracturas que tardan más en sanar

  • La asociación con la enfermedad del manguito rotador 

  • Tiempo de curación más largo de las incisiones quirúrgicas

  • Más complicaciones postoperatorias

  • Fusión espinal tardía

Sin embargo, dejar de fumar parece mejorar el proceso de curación en muchos casos.

Quick Find