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Inyección de insulina

¿Qué es una inyección de insulina?

La INSULINA (Iletin II®,Humulin®, Humalog®, Novolin®, Novolog?, etc.) es una hormona que el páncreas produce naturalmente. La insulina regula la cantidad de azúcar en la sangre y previene o reduce complicaciones a largo plazo entre las que se encuentran daños a los vasos sanguíneos, ojos, riñones o nervios

Existen distintos tipos de insulina disponibles. Cada uno de ellos actúa sobre el cuerpo de manera distinta y durante períodos de tiempo diferentes. Debe aprender cuáles son los tipos de insulina que usted usa, cómo las debe administrar y cómo actúa cada una en su cuerpo. La insulina tiene una etiqueta con una letra grande de color negro (por ejemplo, R para regular, L para lente) para ayudarle a identificar fácilmente el tipo, o bien con el nombre del tipo de insulina que toma (por ejemplo, Humalog®, NovoLog?, Humalog®Mix?, Lantus®, Novolog?Mix?). Sólo algunos tipos de insulina pueden usarse con bombas de insulina (Humalog® e insulina humana regular).

La insulina puede ser de origen bovino, porcino o humano. La insulina de origen bovino ya no se produce en los Estados Unidos debido a la preocupación por la transmisión de ciertas infecciones a través de los tejidos de la vaca. Consulte a quien extiende sus recetas si actualmente toma insulina de origen bovino

Una vez que esté estabilizado, no cambie el tipo de insulina que usa a menos que así lo indique su profesional de la salud. Si debe cambiar el tipo de insulina que usa, debe ser consciente de que tal vez deba controlar el nivel azúcar en la sangre con mayor frecuencia y que tal vez sea necesario ajustar la dosificación antes de estabilizarse con el nuevo tipo. Trate de aprender y reconocer los síntomas de la hipoglucemia (bajo nivel de azúcar en la sangre) y sepa cómo debe tratar estas reacciones.

Hay insulina disponible de varios fabricantes. Algunos tipos de insulina sólo se pueden obtener con una receta; es probable que quien extiende sus recetas o su profesional de la salud pueda preparar una para usted. Según el estado en que viva, puede o no necesitar una receta para obtener jeringas para insulina

¿Qué debe saber mi profesional de la salud antes de inyectarme insulina?

Necesita saber si usted presenta alguno de los siguientes problemas o situaciones:

  • problemas de la glándula suprarrenal o pituitaria

  • diarrea

  • fiebre o infección

  • lesiones o traumatismos

  • enfermedad renal

  • náuseas, vómito

  • cirugía reciente

  • enfermedad tiroidea

  • una reacción alérgica o inusual a la insulina, a productos bovinos o porcinos, otros medicamentos, alimentos, colorantes o conservadores

¿Cómo debo utilizar este medicamento?

La insulina se debe inyectar por vía subcutánea. Úsela diariamente, exactamente como se indica. No utilice una cantidad de insulina mayor que la indicada. No la utilice con una frecuencia mayor o menor a la indicada

Para preparar una dosis, limpie el tapón de goma de la ampolla con una toallita con alcohol. Haga rodar la botella con suavidad entre las palmas de las manos para mezclar y entibiar la solución (no es necesario para la insulina regular, asparta o lispro). Asegúrese de mezclar bien la solución, pero no la agite con fuerza. Tire hacia atrás el émbolo de una jeringa descartable para llenarla con una cantidad de aire equivalente a su dosis de insulina (si su dosis es de 30 unidades, tire del émbolo hasta la marca de 30 unidades). Inserte la aguja en el tapón de goma de la ampolla e inyecte el aire dentro de ella para facilitar la extracción de la insulina. Dé vuelta la ampolla y vuelva a tirar del émbolo para llenar la jeringa con las unidades de insulina recetadas. Elimine todas las burbujas de aire atrapadas en la jeringa. Si está mezclando dos tipos de insulina en la jeringa, mida la insulina regular, asparta o lispro en primer lugar

Para inyectar una dosis, elija un lugar para la inyección en el estómago, brazo, nalgas o muslo y limpie con una toallita o trocito de algodón con alcohol. Pellizque la piel con los dedos separados a una distancia de aproximadamente ocho centímetros e inserte la aguja en un ángulo de 45 a 90 grados. Tire el émbolo hacia atrás para asegurarse de que la aguja no se encuentre en un vaso sanguíneo antes de inyectar la insulina. Si aparece sangre, retire la aguja, reinsértela en un lugar distinto cercano y repita el proceso. Si no aparece sangre, oprima el émbolo para inyectar la insulina. Retire la aguja de la piel y presione suavemente el lugar de la inyección durante un momento, sin frotar ni masajear. Vaya cambiando el lugar de la inyección en cada ocasión, de manera que no se use un mismo lugar más de una vez cada 1 ó 2 meses

Si utiliza un dispositivo inyector de insulina, se le enseñará cómo usarlo y cómo recargar el dispositivo con cartuchos de insulina. Según el tipo de insulina y de dispositivo inyector de insulina que utilice, debe hacer girar suavemente el dispositivo inyector entre sus manos o darlo vuelta suavemente hasta que la insulina se torne uniformemente blanca y turbia. Aprenderá a administrar dosis para las comidas o a ajustar sus dosis según sus actividades. Quienes le enseñarán son quien extiende sus recetas o su profesional de la salud y sus educadores sobre la diabetes

Si utiliza una bomba de insulina, se le enseñará cómo programarla, cómo recargar los cartuchos de la bomba y cómo administrar las dosis para las comidas o ajustarlas para distintas actividades. Quienes le enseñarán son quien extiende sus recetas o su profesional de la salud y sus educadores sobre la diabetes

¿Qué sucede si me olvido de una dosis?

Es importante no olvidar ninguna dosis. Si olvida una dosis, aplíquela lo antes posible. Si es casi la hora de la próxima dosis, use sólo esa dosis, no las duplique. Conozca los signos de niveles altos o bajos de azúcar en la sangre y asegúrese de que un amigo o familiar cercano también pueda reconocer estos signos. Comuníquese de inmediato con quien extiende sus recetas o con su profesional de la salud si tiene algún problema

¿Qué sustancias pueden interactuar con la insulina?

  • diazóxido

  • epinefrina

  • glucagón

  • guanetidina

  • otros medicamentos para la diabetes

Muchos medicamentos pueden alterar (aumentar o reducir) el nivel de azúcar en la sangre, tales como:

  • bebidas alcohólicas

  • aspirina y medicamentos tipo aspirina

  • betabloqueadores, a menudo usados para la alta presión sanguínea o para problemas cardiacos (como, por ejemplo, atenolol, metoprolol, propranolol)

  • cromo

  • hormonas femeninas, como estrógenos, progestinas o píldoras anticonceptivas

  • isoniazida

  • hormonas masculinas o esteroides anabólicos

  • medicamentos para suprimir el apetito o para bajar de peso

  • medicamentos para alergias, asma, resfríos o tos

  • niacina

  • pentamidina

  • fenitoína

  • algunos suplementos dietéticos a base de hierbas

  • medicamentos esteroideos, como la prednisona o la cortisona

  • hormonas tiroideas

  • diuréticos

Informe al profesional que extiende sus recetas o a su profesional de la salud todos los otros medicamentos que esté tomando, incluyendo los medicamentos de venta libre, suplementos nutritivos o productos a base de hierbas. Si usted consume bebidas con cafeína o alcohol de manera frecuente, si fuma o si utiliza drogas ilegales, indíqueselo también a quien extiende sus recetas o a su profesional de la salud. Estas sustancias pueden afectar el modo en que actúan sus medicamentos. Antes de comenzar a tomar cualquiera de sus medicamentos o de dejar de hacerlo, consulte a su profesional de la salud

¿A qué debo estar atento al recibir insulina?

Visite al profesional que extiende sus recetas o a su profesional de la salud para chequear su evolución periódicamente. Para controlar de manera adecuada la diabetes, debe usar insulina periódicamente y seguir una dieta y un programa de ejercicios regulares. La diabetes no tiene cura. El control diario y meticuloso del nivel de azúcar en la sangre puede posponer o prevenir muchas de las complicaciones a largo plazo de la diabetes

Se pueden producir niveles peligrosamente altos o bajos de azúcar en la sangre cuando las comidas y la insulina no están espaciadas de manera adecuada. Es importante que controle y registre los niveles de glucosa en la sangre y de cetona en la orina periódicamente. A veces resulta difícil distinguir entre niveles altos y bajos de azúcar en la sangre mediante los síntomas (ver efectos secundarios). Use un glucómetro (dispositivo para medir el nivel de azúcar o glucosa en la sangre) toda vez que sea posible antes de tomar acción por la posibilidad de un aumento o una reducción del nivel de azúcar en la sangre

Asegúrese de tener la clase de jeringa correcta para el tipo de insulina que usa. No trate de cambiar de marca ni el tipo de jeringa para insulina a menos que se lo indique quien extiende sus recetas. Use las jeringas sólo una vez; luego deséchelas junto con las agujas en un recipiente cerrado para prevenir pinchazos accidentales

No cambie las marcas ni tipos de insulina sin consultar a quien extiende sus recetas o a su profesional de la salud, ya que esto puede conducir a niveles peligrosamente altos o bajos de azúcar en la sangre

Use una pulsera o collar de alerta médica o lleve consigo una tarjeta de identificación con su nombre y dirección, enfermedad, medicamento y el nombre y dirección de quien extiende sus recetas

Si contrae un resfrío, diarrea, vómitos u otra enfermedad o infección aguda, debe comunicarse con el profesional que extiende sus recetas. Puede necesitar ajustes en su dosificación de insulina mientras se encuentre enfermo. Tal vez sea necesario evaluar su enfermedad. Consulte al profesional que extiende sus recetas acerca de lo que debe hacer si se enferma. No suspenda la insulina; consulte al profesional que extiende sus recetas

Si ha fumado durante mucho tiempo y deja de fumar repentinamente, tal vez deba modificar su dosis de insulina. Consulte primero con quien extiende sus recetas o su profesional de la salud

Muchos productos de venta libre para la tos y los resfríos contienen azúcar o alcohol. Pueden afectar el control de la diabetes o alterar los resultados de los análisis utilizados para controlar el nivel de azúcar en la sangre. No consuma alcohol ni productos que contengan alcohol o azúcar

Si va a someterse a una operación, asegúrese de informar a los profesionales de la salud que está recibiendo insulina

¿Qué efectos secundarios puedo tener al utilizar insulina?

Aprenda cómo y cuándo debe controlar el nivel de azúcar en la sangre y qué debe hacer si el nivel es alto o bajo. Efectos secundarios que debe informar a quien extiende sus recetas o a su profesional de la salud tan pronto como sea posible:

Síntomas de hipoglucemia (bajo nivel de glucosa en la sangre). Comuníquese con su profesional de la salud si experimenta síntomas de bajo nivel de azúcar en la sangre, entre los que se encuentran:

  • ansiedad o nerviosismo, confusión, dificultad para concentrarse, hambre, palidez, náuseas, fatiga, sudoración, dolor de cabeza, palpitaciones, entumecimiento de la boca, hormigueo en los dedos, temblores, debilidad muscular, visión borrosa, sensación de frío, bostezos incontrolables, irritabilidad, pulso cardiaco rápido, respiración superficial y pérdida del conocimiento. La hipoglucemia, si es grave, puede hacer que no esté consciente de sus acciones o de lo que lo rodea, por lo tanto debe informar a otros qué hacer si usted no puede responder por sí mismo en caso de una reacción severa

Los síntomas de alto nivel de azúcar en la sangre (hiperglucemia) son, entre otros:

  • mareos, boca seca, piel seca enrojecida, aliento con olor a frutas, pérdida del apetito, náuseas, dolor de estómago, sed inusual, frecuentes descargas de orina

La insulina también puede provocar reacciones alérgicas raras pero graves en algunos pacientes, tales como:

  • grave erupción cutánea o picazón (urticarias)

  • dificultad para respirar

Efectos secundarios que, por lo general, no requieren atención médica (debe informarlos a quien extiende sus recetas o a su profesional de la salud si persisten o si son molestos):

  • aumento o reducción del tejido graso bajo la piel por usar un determinado lugar para la inyección con demasiada frecuencia

  • picazón, ardor, hinchazón o erupción en el lugar de la inyección

¿Dónde puedo guardar mi medicina?

Manténgala fuera del alcance de los niños

Guarde las ampollas o cartuchos de insulina para el inyector tipo pluma sin abrir en el refrigerador y a una temperatura de 2 a 8 grados C (36 a 46 grados F). No los congele. Llévelos a temperatura ambiente antes de usar. Las ampollas abiertas (que se encuentren en uso) pueden guardarse de manera segura a temperatura ambiente a aproximadamente 25 grados C (77 grados F) o a una temperatura menor durante un período de hasta 28 días. Los cartuchos para inyector tipo pluma que se encuentren en uso pueden guardarse a temperatura ambiente a aproximadamente 25 grados C (77 grados F) o a una temperatura menor hasta por un período de 10 días. Protéjalos de la luz y del calor excesivo. Deseche todo el medicamento que no haya utilizado, después de la fecha de vencimiento o cuando haya transcurrido el tiempo especificado para almacenarlo a temperatura ambiente


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