AriaHealth.com

1-877-808-ARIA
< Go Back

Anemia Aplásica

¿Qué es la anemia aplásica?

La anemia aplásica ocurre cuando la médula ósea produce muy poca cantidad de los tres tipos de células sanguíneas: glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas. Una cantidad reducida de glóbulos rojos provoca disminución abrupta de la hemoglobina (tipo de proteína presente en los glóbulos rojos cuya función es transportar oxígeno a los tejidos del cuerpo). Una cantidad reducida de glóbulos blancos vuelve al paciente susceptible a las infecciones. Y una cantidad reducida de plaquetas puede hacer que la sangre no coagule adecuadamente.

¿Cuáles son las causas de la anemia aplásica?

La anemia aplásica en niños tiene causas múltiples. Algunas son idiopáticas, lo que significa que ocurren esporádicamente y por motivos que se desconocen. Algunas otras son secundarias, es decir que son consecuencia de una enfermedad o trastorno previo.

Aproximadamente entre el 50 y el 75 por ciento de los casos infantiles de anemia aplásica se desarrollan esporádicamente y por motivos que se desconocen. Sin embargo, entre las causas adquiridas se pueden mencionar:

  • Antecedentes de enfermedades infecciosas específicas, como por ejemplo hepatitis, virus de Epstein-Barr (su sigla en inglés es EBV), citomegalovirus (CMV), parvovirus B19 o virus de inmunodeficiencia humana (VIH, o su sigla en inglés es HIV)

  • Antecedentes de ingestión de ciertos medicamentos

  • Exposición a determinadas toxinas, como por ejemplo metales pesados

  • Exposición a la radiación

  • Antecedentes de una enfermedad autoinmune, como por ejemplo el lupus

Los niños también pueden heredar una enfermedad que los predisponga a desarrollar anemia aplásica. Algunas de estas enfermedades son:

  • Anemia de Fanconi

  • Disqueratosis congénita

  • Síndrome de Shwachman-Diamond

  • Disgenesia reticular

  • Trombocitopenia amegacariocítica

  • Anemias aplásicas familiares

¿Cuáles son los síntomas de la anemia aplásica?

A continuación, se enumeran los síntomas más comunes de la anemia aplásica. Sin embargo, cada niño puede experimentarlos en forma diferente. Los síntomas pueden incluir:

  • Dolor de cabeza

  • Mareos

  • Náuseas

  • Disnea

  • Moretones

  • Falta de energía o cansancio injustificado (fatiga)

  • Palidez anormal o pérdida de color en la piel

  • Sangre en las heces

  • Hemorragias nasales

  • Encías sangrantes

  • Fiebre

  • Irritación sinusal

  • Aumento del tamaño del bazo o del hígado

  • Candidiasis bucal (parches blancos en una superficie hinchada, húmeda y roja, que se presentan en cualquier parte de la boca)

Los síntomas de la anemia aplásica pueden parecerse a los de otros trastornos de la sangre o problemas médicos. Siempre consulte al médico de su hijo para obtener un diagnóstico.

¿Cómo se diagnostica la anemia aplásica?

Además del examen físico y los antecedentes médicos completos de su hijo, los procedimientos para diagnosticar la anemia aplásica pueden incluir:

  • Análisis de sangre

  • Biopsia por aspiración y por punción de la médula ósea  -  un procedimiento que comprende la extracción de una pequeña cantidad de líquido de la médula ósea (aspiración) y, o de tejido sólido de la médula ósea (biopsia core o por punción), generalmente de los huesos de la cadera, para estudiar la cantidad, tamaño y madurez de los glóbulos y, o de las células anormales.

Tratamiento para la anemia aplásica

El tratamiento específico para la anemia aplásica será determinado por el médico de su hijo basándose en lo siguiente:

  • La edad de su hijo, su estado general de salud y sus antecedentes médicos

  • La gravedad está la anemia

  • La causa de la anemia

  • La tolerancia de su hijo a determinados medicamentos, procedimientos o tratamientos

  • Las expectativas para la evolución de la anemia

  • Su opinión o preferencia

La anemia aplásica es una enfermedad grave y el tratamiento depende, en general, de la causa subyacente. Para algunas de estas causas, puede esperarse la recuperación después del tratamiento; sin embargo, es posible que se produzca alguna recaída. Generalmente, si el número de células sanguíneas es bajo, al principio el tratamiento es de apoyo, lo que significa que es necesario tratar los síntomas pero no es posible curar la enfermedad. El tratamiento de apoyo puede incluir:

  • Transfusión de sangre (tanto glóbulos rojos como plaquetas)

  • Tratamiento preventivo con antibióticos

  • Lavado de mano meticuloso

  • Cuidado especial en la preparación de los alimentos (como por ejemplo, comer solamente alimentos cocidos)

  • Medicamentos (para estimular la médula ósea a producir células)

  • Terapia inmunodepresora

  • Hormonas

Cómo prevenir infecciones y hemorragias

Se deben evitar las actividades que pongan a los niños en riesgo de desarrollar una infección o sufrir una hemorragia. Entre estas actividades se incluyen:

  • Procedimientos odontológicos (hasta que aumente la cantidad de glóbulos blancos en la sangre de su hijo)

  • Deportes de contacto (por ejemplo, fútbol, hóckey, esquí, patín)

  • Viajes a altitudes elevadas (los niños con un bajo número de glóbulos rojos manifestarán mayor fatiga y necesitarán oxígeno en altitudes elevadas)

Si un niño sufre una recaída de una anemia aplásica, puede ser necesario un tratamiento adicional (que puede incluir un trasplante de médula ósea).

Quick Find